¿Qué aporta de nuevo?

 

 

Los modelos de atención centrada en la persona aportan una visión radicalmente diferente de otros abordajes más clásicos.

 


Algunos autores han diferenciado entre los modelos centrados en la persona y los modelos centrados en el servicio u organización. Aunque éstos últimos también buscan la atención individualizada, el papel de la persona usuaria en su atención es claramente diferente.

 

 

 

Modelos Centrados en la Persona

 

Modelos Centrados en el Servicio

Sitúan su foco en las capacidades y habilidades de la persona.

Se centran en los déficits y necesidades; tienden a etiquetar.

Su intervención es global y hablan de planes de vida.

Intervienen en niveles más concretos: conductas deficitarias, alteradas, patologías, etc.

Se comparten decisiones con usuarios, amigos, familia, profesionales.

Las decisiones dependen fundamentalmente de los profesionales.

Ven a las personas dentro de su comunidad y de su entorno habitual.

Encuadran a las personas como en el contexto de los servicios sociales.

Acercan a las personas descubriendo experiencias comunes. Distancian a las personas enfatizando sus diferencias.
Esbozan un estilo de vida deseable, con un ilimitado número de experiencias deseables. Planean la vida compuesta de programas con un número limitado de opciones.
Se centran en la calidad de vida Se centran en cubrir las plazas que ofrece un servicio.
Crean equipos de planificación centrada en la persona para solucionar los problemas que vayan surgiendo. Confían en equipos estándares interdisciplinarios.
Responsabilizan a los que trabajan directamente para tomar buenas decisiones. Delegan el trabajo en los que trabajan directamente.
Organizan acciones en la comunidad para incluir usuarios, familia y trabajadores. Organizan reuniones para los profesionales
Responden a las necesidades basándose en responsabilidades compartidas y compromiso personal. Responden a las necesidades basándose en la descripción de los puestos de trabajo.
Los servicios pueden adaptarse y responder a las personas. Los recursos pueden distribuirse para servir a los intereses de la gente. Los servicios no responden a las necesidades individuales. Están limitados a un menú fijado previamente. Mantienen los intereses profesionales.
Las nuevas iniciativas valen la pena incluso si tienen un pequeño comienzo. Las nuevas iniciativas solo valen si pueden implantarse a gran escala.
Utilizan un lenguaje familiar y claro Manejan un lenguaje clínico y con tecnicismos.

 

Algunas características de los modelos de atención, según estén centrados en la persona o en el servicio. Adaptado de Sevilla J; Abellán R; Herrera G; Pardo C; Casas X; Fernández R (2009).

 

 

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