Tenemos retos

 

 

La atención centrada en la persona es un enfoque aceptado en los países más avanzados en políticas sociales, pero, hoy por hoy, su aplicación en los recursos gerontológicos españoles es muy limitada.

 

Estamos, por tanto, en el momento de construir y aplicar nuevos modelos de atención, adaptando este enfoque a nuestra cultura y recursos. Y queda mucho por hacer. Tenemos numerosos retos a los que dar respuesta. Retos que implican a muchos agentes: profesionales, movimiento asociativo de personas mayores, administraciones públicas, empresas privadas, etc.

 

 

Recuperar/construir un nuevo rol profesional

 

La atención centrada en la persona plantea una forma de relación muy determinada con las personas usuarias, basada en el empoderamiento de las personas, desde una atención profesionalizada. Esto implica el cambio de un modelo de atención paternalista hacia un enfoque de derechos y de potenciación de la autonomía de las personas. Sin por ello abandonar las praxis profesionales basadas en la evidencia científica.

 

Por tanto, esta visión, en relación a los profesionales:

 

  • Supone un cambio de rol abandonando la idea de que el profesional es el único experto y por tanto quien debe tomar todas las decisiones. Se recuperan y refuerzan competencias relacionadas con el acompañamiento, la provisión de apoyos, la orientación y la motivación.

 

  • Sugiere una nueva organización de los equipos de atención donde los gerocultores asume una mayor responsabilidad y precisa una mayor cualificación y donde el equipo técnico asume nuevos roles.

 

  • Propone competencias de los gerocultores desde una mayor polivalencia.

 

  • Precisa de una actitud humilde y abierta a la revisión

 

  • Obliga a la coherencia entre lo que declaramos y hacemos

 

  • Apela a integrar las prácticas basadas en la evidencia que protegen a las personas y señalan beneficios terapéuticos con las preferencias y decisiones de éstas. Esto hace necesario que los equipos estén formados en métodos deliberativos que les permitan tomar decisiones prudentes.

 

 

Promover cambios en distintos ámbitos

 

Para facilitar la extensión de modelos de atención centrada en la persona es necesario que se produzcan algunos cambios ya que algunas circunstancias del sector sociosantario y su actual regulación normativa suponen dificultades de partida en su aplicación.

 

Se precisa promover cambios en:

 

 

  • En el diseño arquitectónico y la configuración de los espacios físicos de los centros, especialmente de las residencias.

 

  • En los modelos de gestión del centro (procesos, protocolos, programas) para que sean acordes a este modelo de atención.


  • Las normas del centro y la organización de los servicios

 

  • En las normativas (autorización, inspección y acreditación) para modificar requisitos que chocan con este modelo de atención.

 

  • En los sistemas de evaluación de la calidad que se centran solo en la calidad de la gestión.

 

(Ampliar informacion en documentos recomendados)

 

Diseñar y validar intervenciones y metodologías acordes a este enfoque

 

No toda intervención es acorde a la atención centrada en la persona. No todo modelo de atención o metodología pueden ser considerados acordes a este enfoque aunque se acogan a la denominación de atención centrada en la persona.

 

Se precisa disponer de un mayor conocimiento y realizar estudios en relación a temas como:

 

  • El diseño de intervenciones terapéuticas insertadas en actividades de la vida diaria significativas.

 

  • La sistematización y validación de modelos aplicados y metodologías acordes a la Atención Centrada en la Persona.

 

  • El diseño y validación de instrumentos de evaluación (evaluación de personas y de servicios) orientados desde este enfoque.

 

Demostrar la eficiencia y sostenibilidad del modelo

 

Que los modelos de atención centrada en la persona no son económicamente sostenibles es quizás la dificultad/ resistencia habitualmente más escuchada, en relación a su aplicación efectiva.

 

Es una afirmación sobre la que, a pesar de frecuentemente repetida, en España todavía no tenemos datos concluyentes. Esta falta de conclusiones se debe, sobre todo, a que estos modelo de atención en nuestro país apenas están implantados, lo que lógicamente hace que no dispongamos de conocimiento suficiente sobre su coste ni acerca de su coste-efectividad.

 

 

Hemos de saber que:

 

  • Los modelos basados en una atención centrada en la persona están ya extendidos por los países más desarrollados, tanto de Europa, como de Norteamérica y Australia.

 

  • Los estudios de coste-efectividad realizados no apuntan necesariamente a un mayor coste en recursos humanos cuando se apuesta por este enfoque de atención.

 

  • Distintos estudios muestran en otros países señalan ahorros en costes indirectos: en consumo de fármacos, menor absentismo laboral…

 

 

Es necesario:

 

  • Poner en práctica un modelo que no incremente costes y ofrezca más bienestar a los implicados en este proceso: personas mayores, familias y profesionales.

 

  • Realizar más estudios sobre el coste-efectividad de estos modelos aplicados a distintos servicios.

 

  • Tener cuidado en no asumir “a priori” la no-sostenibilidad del modelo y convertirlo en una excusa para no cambiar.

 

(Ampliar informacion en documentos recomendados)

 

Sensibilizar y crear una cultura de la calidad en los servicios gerontológicos orientada a la persona

 

 

La implantación de sistema de calidad en los recursos gerontológicos es reciente. Se viene desarrollando mayoritariamente desde la casi exclusiva atención a la calidad de la gestión.

 

Calidad de gestión y atención deben ser compatibles y complementarias. La gestión debe estar supeditada y ser coherente al modelo de atención.

 

En lo que atañe al modelo residencial, para avanzar en el diseño de los recursos y la mejora de la calidad, con frecuencia nos hemos fijado en dos referentes: el hospital y el hotel. El primero porque aporta seguridad y protección. El segundo porque mejora las instalaciones y la percepción de confort. Sin embargo, presentan limitaciones ya que no siempre ponen en primer lugar algo esencial en la atención de las personas: la importancia de su autodeterminación y sus preferencias para seguir viviendo su vida lo mejor posible.

 

Desde el enfoque de atención centrada en la persona el modelo residencial busca que las personas se sientan como en su casa, en una vivienda adaptada a sus necesidades y con cuidados personales, pero donde además la persona sigue controlando su vida y haciendo las cosas que puede y le permiten disfrutar. Algo que nos suele dar la vida en nuestro propio hogar.

 

Por ello, es imprescindible generar una nueva cultura de calidad en servicios sociales, no otorgando a la protección y a la seguridad la categoría de criterios únicos. Es hora ya de reclamar la defensa de derechos individuales y que la capacidad de decisión sobre la vida cotidiana y el respeto a la propia dignidad no se vea limitada por el hecho de ser mayor, necesitar cuidados o vivir fuera del propio hogar.

 

 

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